Recuerdo...
Te vi entre las nubes mientras soñaba despierto.
Volabas de alegría, flotabas feliz.
Alcé mi mano para tocarte pero ya no estabas allí.
Te perdí, fue un instante y no te vi.
Cuando finalmente te encontré,
seguías bailando con duendes y hadas.
Yo ya no podía flotar, ni soñar despierto.
Sólo te miraba del otro lado del arco iris.
Recuerdo...
El viento me trajo tu risa y ciego la seguí.
Me envolvió tu dulzura y también la seguí.
Tu perfume se confundió con la primavera y yo
la seguí una y otra vez alrededor del mundo.
Creí seguir tu sombra, pero eran nubes sin color.
Y cuando finalmente te encontré,
seguías bailando con duendes y hadas.
Yo ya no podía flotar,
sólo te miraba del otro lado del arco iris.
Del otro lado del arco iris te esperaré...
del otro lado del arco iris te esperaré...
Siempre alegre, siempre feliz.
Mi corazón palpitaba de alegría,
cada vez que por el rabillo del ojo te veía
del otro lado del arco iris te esperaré...
del otro lado del arco iris te esperaré...
Y un día paraste de reir, pero no de sonreir...
Y un día dejaste de bailar, pero no de moverte...
Y un día dejaste de correr y me miraste...
Y ese día cruzaste para hacerme volar junto a tí.
Y cuando finalmente te encontré,
seguías bailando con duendes y hadas.
Yo ya no podía flotar,
sólo te miraba del otro lado del arco iris.
Del otro lado del arco iris te esperaré...
del otro lado del arco iris te esperaré...
Y un día dejaste los duendes, dejaste las hadas.
Y un día me trajiste tus ojos para iluminarme con tu luz...