miércoles, 12 de agosto de 2009

Para no sentirme solo

Sólo para no sentirme solo,
abrazo la soledad que me rodea.
Me abrigo con ella en esta noche triste
que me amarga y me apena.
Dulce es el canto
que la envuelve en las horas oscuras
mas no es el canto y sí el llanto
lo que me envuelve en esta locura.
Que más puedo darte,
no lo sé ni lo sabré jamás.
Un desgarro del destino
fue lo que me hizo amarte más.

martes, 11 de agosto de 2009

Canción sin música

Recuerdo...
Te vi entre las nubes mientras soñaba despierto.
Volabas de alegría, flotabas feliz.
Alcé mi mano para tocarte pero ya no estabas allí.
Te perdí, fue un instante y no te vi.

Cuando finalmente te encontré,
seguías bailando con duendes y hadas.
Yo ya no podía flotar, ni soñar despierto.
Sólo te miraba del otro lado del arco iris.

Recuerdo...
El viento me trajo tu risa y ciego la seguí.
Me envolvió tu dulzura y también la seguí.
Tu perfume se confundió con la primavera y yo
la seguí una y otra vez alrededor del mundo.
Creí seguir tu sombra, pero eran nubes sin color.

Y cuando finalmente te encontré,
seguías bailando con duendes y hadas.
Yo ya no podía flotar,
sólo te miraba del otro lado del arco iris.
Del otro lado del arco iris te esperaré...
del otro lado del arco iris te esperaré...

Siempre alegre, siempre feliz.
Mi corazón palpitaba de alegría,
cada vez que por el rabillo del ojo te veía
del otro lado del arco iris te esperaré...
del otro lado del arco iris te esperaré...

Y un día paraste de reir, pero no de sonreir...
Y un día dejaste de bailar, pero no de moverte...
Y un día dejaste de correr y me miraste...
Y ese día cruzaste para hacerme volar junto a tí.

Y cuando finalmente te encontré,
seguías bailando con duendes y hadas.
Yo ya no podía flotar,
sólo te miraba del otro lado del arco iris.
Del otro lado del arco iris te esperaré...
del otro lado del arco iris te esperaré...



Y un día dejaste los duendes, dejaste las hadas.
Y un día me trajiste tus ojos para iluminarme con tu luz...

El clon

Busco mi imagen en el espejo tratando de encontrarme pero la silueta que me es devuelta carece de los golpes del destino. Es una fría imagen de porcelana que por dentro esta hueca.

Es mi clon.

El clon que mando a la vida cuando no quiero estar en ella. Un ente sin corazón ni remordimientos, sin aspiraciones ni desprecios. Es la imagen vacía de un cuerpo sin alma.

Y mi clon me mira, buscando respuestas que no tengo. Me aúlla con su silencio, me grita con su dolor invisible. Me pide piedad por cosas que no he hecho.

Y lo veo de nuevo y me sigue mirando. Posa su palma sobre la mía. Y trata de repetir mis movimientos, sin entender porque lloro ante su intento de humanidad. El también llora pero es sólo un reflejo, duplicando algo que no sabe lo que es.

Y cuando lo mando fuera, toma la mano de mi amada sin entender qué debe sentir. Y besa su mejilla sin entender el aroma de su piel, ni prestarle atención a la suavidad de sus manos. Y lo odio. Lo odio con toda mi alma por lograr lo que yo no entiendo.

Y con mis golpes contra su superficie, en aquel rincón abandonado donde mi clon ya no me visita, el vidrio se suelta del oxidado clavo y se descuelga de la pared. El espejo golpea contra el suelo y mis esperanzas por volver se reparten en mil pequeños trozos.


Y mi clon se va con ella. Para siempre. Sin poder él, jamás, hacerla realmente feliz.

Ave de fuego

Extraño lo profundo que podía mirar, el eterno fuego de la pasión que mi llanto apenas podía apagar, cómo el atardecer podía hacerme nadar en la auto compasión y entonces un recuerdo lo hacía realmente dulce.

Ya no soy así. Cambié.

Perdí el infierno que me alimentaba las venas y lo sustituí por el océano de grises en el cual ahora me ahogo. Algo perdí en el camino. Quizás algo lo haya engullido y me haya dejado huérfano de vida.

Pasé de ser un reflejo a una sombra.

Quizás yo lo devorado extrayendo su más puro jugo y deshechando la esencia de la alegría. Pasos vacíos que no llevan a ningún lado.

Y la oscuridad me envuelve y me cobija como una madre a su hijo.

Las lágrimas vuelven a rodar y me pregunto que he hecho mal. ¿En qué momento perdí la conciencia de mi ser y me volví una voluta de humo? Busco en mí, revoloteo a mi alrededor y me consumo en un instante quemando el inciencio que me genera.

Voy tomando forma, sin saber quien soy.

Y una nueva oportunidad se alza entre las ruinas de mi propio ser. De las cenizas y el dolor, de la luz pálida y la oscuridad total se abren nuevas puertas. Un nuevo destello y otra parte de mi se consume para subsistir.

Una masa inerte yace en el suelo, esperándome.

Lo comprendo, debo consumir lo que yo era. Aprender de mis errores. Renacer.
Y mientras tomo posesión de mi nuevo cuerpo, sin arrastrar mis viejas cargas, una sombra tapa momentáneamente la luna. La nueva vida me espera, creciente, absoluta, virgen de mí mismo. Aunque sé que soy yo mismo.

Un grito de un ave gigante se escucha sobre mí, en el cielo estrellado.

Miro atrás. No soy lo que era. Crecí. Aprendí. La nueva vida trae luz y día. Miro al cielo y observo la gigante ave que ahora vuela bajo nubes blancas y ella me observa.

Y el fénix extiende sus alas y se aleja de mi vida una vez más.

Sustituciones

En estos días tristes
de corazones abandonados,
cada lágrima es un mar;
cada ojo, un supiro;
cada recuerdo, un amor;
cada sonrisa, una esperanza;
cada mirada, un rayo de sol.

Eché un rayo de sol y te vi.
El alma se me llenó esperanzas.
Y cada mar que conseguí,
fue un amor que perdí
porque tus suspiros miraban los míos.

Mañana primaveral

Voy girando tratando de parar el mundo.

El miedo de lo viejo acomete contra mi alma una vez más.
El sueño de lo inalcanzable se vuelve una pesadilla.

Voy rodando hacia la oscuridad del abismo.

Levanto la vista del suelo y veo que camino sobre mis propios pasos.
El eterno camino que nunca he de dejar jamás.

Voy cayendo irrefrenablemente, arrastrado por mi propia sombra.

No hay caminos que vea: mis ojos están cerrados por el temor de volverla a ver.
Y ante su presencia, el infierno se ofrece cual mañana primaveral.

Ahogo mi instinto de correr en un intento de mantener la cordura.

Y termina, el momento termina.
Y mis pies vuelven a tocar tierra; y mis manos dejan de aferrarse a un mentiroso anhelo.

El mundo gira y va reforzando mi locura insensata de besarla sin mis propios labios.

Pasó como un fugaz suspiro, un instante desconsolado o un regalo efímero de mis noches tristes.
Y se ha ido; la dejé ir. Como tantas veces antes, como las lágrimas que le regalé en mi ayer.

Me mira una vez más en su partida, tratando de robarme a cada paso los últimos latidos que en mi corazón quedan.

Y cuando se ha ido, cuando ya sus pasos no se oyen en la vacía ciudad, todo vuelve a la normalidad.
Y deslizándose entre mis embotados pensamientos, mi voz por propia voluntad susurra al mundo, a viva voz, que la amo.

Cortinas

y es mi mente la que
vaga entre los recuerdos.
pierdo el gris. pierdo la luz.
vago entre mis ilusiones,
las que me hacen feliz,
sólo para romper a
llorar cuando despierto.
es en esos momentos cuando
sólo quiero regresar allí,
donde pierdo la realidad entre
las cortinas y tus besos imaginarios...

La noche

El sol le teme a la noche, como yo temo a tu profunda alma:
Una, despierta la parte más oscura de mi ser,
los dolores más profundos y, sin piedad,
va engulléndome lentamente por toda la eternidad.
La otra, por lo menos, a veces me muestra sus estrellas.

Angel

Descubrí que eras un ángel, cuando abriste tus alas y echaste a volar.

Nacido

tengo ganas de llorar...
me he dado cuenta que he nacido...
tengo ganas de morir...
me he dado cuenta que he nacido...

He nacido cuando te he visto
y estoy en agonía eterna
desde que te has ido...

Life

Life is that twisted path within the range of grays.

Oscar Wilde

En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados, ni los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles. Eso es todo.

- Oscar Wilde

Tony Soprano

Hay días que odio a mi hijo. Llego a casa tras un día de duro trabajo y le encuentro delante del ordenador en calzoncillos, conectado a algún jodido chat con otros pajilleros sin nada que hacer en todo el día y riéndose como una nena con sus bromitas. Me dan ganas de coger su cabeza y estrellarla contra la puta pantalla. Está claro que he debido hacer algo mal con él…

– Tony Soprano
(Los Soprano, 1999)

nubes negras

la tormenta se acerca
el viento sopla
ya no hay nada a mi alrededor
solo el sonido de la nada
que sale de mi
de dentro de mi
y va vaciándolo todo
esparciéndose silencioso como
asesino de esperanzas

es el vacío que me consume
y no lo quiero más
quiero correr y escaparme
pero lo llevo a cuestas a cada paso que doy
es mi sombra, mi carne, mis huellas

Fuego

Nunca me interesaron los fósforos, pero si las hogueras.
Y tu, niña, eres el infierno mismo...

Inspiración

La inspiración, una vez más, se esfuma cual humo de cigarro... dejando volutas fugaces de recuerdos cortos...
Y ni siquiera el sueño de tenerte entre mis brazos me da la fuerza para intentar atraparla.

Te has llevado mis letras, mi dulce amor... y no me has dejado nada. Vacío, he quedado vacío.
Vacío por un amor que sólo en mi mente se desata y me castiga.


Y la pluma cansada con la que escribo, se nutre del llanto mismo que de mí se derrama al abrazar las vacías sábanas que dejaste al despertarme.

Esta es una nota.

Dónde quedarás guardada? Olvidada en algún viejo arcón digital?
Te llevará el olvido acaso, toneladas de polvillo para añejarte?
Quizás sean los desvaríos de un escritor mediocre,
o la locura de tonto apasionado...