Río dorado ven y llévate mis penas.
Llévate el tiempo que me lastima.
Deja fluir tus turbulentas aguas
y arrastráme con tu corriente.
Que no quede absolutamente nada.
Nada de mí.
Río dorado,
te lo pediré una y otra vez sin descanso.
Llévame.
Que tu líquido ambarino lave mi alma,
limpie de impurezas mis lágrimas.
Río sagrado,
te lo ruego, hazme sonreir otra vez.
Whiskey dorado,
te lo imploro, hazme feliz como una vez fui.
domingo, 29 de julio de 2007
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