A Maru
Detrás mío está el camino que me ha llevado hasta aquí. Debajo de mí, la tierra dura y la piedra maciza. Delante, la inmensidad; el mar abierto, las olas que rompen, y allá a lo lejos, escondido entre la bruma, un barco que irá a quién sabe qué destino.
Y quiero saber si puedo nadar. Tengo miedo, pero quiero saber si puedo nadar. Así, cierro los ojos y salto y el pánico se apodera de mí. Porque el suelo avanza rápido. Porque quiero volver al borde. Porque quiero volver el tiempo atrás.
Y no puedo volver. No puedo a volver a sentir la frágil seguridad de la cornisa. Ya es tarde y sólo queda resignarse. Sólo queda tratar de caer al agua para poder probarme a mí mismo. Pero no puedo. El recuerdo de la cornisa me abriga y me contiene. Y el vértigo se me hace imposible.
Y de repente, inspirado por una luz de esperanza, abro los ojos. Y sí, estoy cayendo. Pero no me dejo llevar esta vez por el miedo. Disfruto el paisaje, me relajo con el viento y me estiro. Y descubro para que sirven mis alas: al abrirlas, he aprendido que puedo volar.
En realidad no iba a escribir nada, pero cuesta ignorar a ciertas personas... jajajaja estoy perdiendo el toque... :S
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2 comentarios:
gracias uriii... siempre me sirve mucho lo que decis, aunque me cueste mucho ponerlo en practica.. es tan lindo lo que escribiste y tan verdad! a veces el vértigo se nos hace imposible de soportar y si no vemos esa luz de esperanza no sabemos como seguir. pero tambien es verdad que 'no queda mas que resignarse'.. ya la vamos a ver.
te mando un beso grande. gracias por estar siempre :)
te quiero muchio amigus.. animoooo!
maru
: )
como la tormenta: ya va a llegar.... no?
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