jueves, 19 de julio de 2007

Dualidad

Me enamoré.
Te odié (porque creo q te amo).
Perdidamente.
Profundamente.
Me hundí en tus ojos magnéticos y no pude escapar.
Me clavaste un puñal con tu mirada para que no pueda huir
(Tampoco quería)
(Tampoco quería)
Y te ví. Sí, te vi! Me mirabas.
Y al mirarme te odié nuevamente (por no dejar dudas de mi amor por ti)
Y tus ojos me quemaron el alma marcando tu paso por mi vida.
Y tus ojos me quemaron el alma (encendiste la pasión en mi)
Soñé contigo, y tú en mi vida
Tuve pesadillas (mi mente decía que no podía ser verdad), y allí
eras la lluvia de mis sequías
inundabas todo cuanto yo veía (con mis lágrimas de felicidad)
eras el Sol de las semillas de mis sueños
aniquilaste mis sueños, quemándolos (sólo queda pensar en tí)
eras el corazón de mi alma
me manejas como quieres
y el alma de mi alegría.
y no puedo oponer resistencia
Te miré otra vez.
Te miré otra vez.
Te llevé a la pradera de mi infancia.
Quise sentirme seguro.
Te mostré los campos y mi trigal.
Quise escapar...
Y sin decir palabra te acomodaste allí, libre de toda culpa, libre de todo pensamiento.
Te situé donde podía manejarte.
Pero tuve que partir, y al partir no pude dejar de mirar el horizonte, adivinando donde estabas.
Pero te adueñaste de todo con un sólo parpadeo.
El sol se negó a salir.
Pero no veía el camino.
La luna se escondía tímida.
Sólo la oscuridad de compañía
Y en mis tinieblas, tomaste mi mano.
Me capturaste
Mi alegría me hizo ciego...
Ahora sólo puedo verte a tí...
Y aún así, me dejé llevar...
Y aún así, me dejé llevar...

No hay comentarios: